
Nos encontramos en el siglo XIX, los primigenios gobiernan el mundo, lo controlan todo y a todos. Muchos aceptan el reinado de los primigenios, y siguen con sus vidas. Pero cada vez más, un grupo cree en la libertad del ser humano, se hacen llamar los restauracionistas, y están dispuestos a liderar una revolución de sangre verde y viscosa, asesinando a la realeza primigenia. Por otro lado, también hay quienes quieren mantener el orden establecido y luchan por iniciar una guerra que genere tanto horror que permita abrir las puertas de Eldritch y traer más Cthulhu al mundo, mientras intentan salvar a la realeza y asesinar a los restauracionistas. La batalla ha comenzado. ¿Quien será el superviviente?
Este es el tema del último gran juego de Martín Wallace, un eurogame con mucho tema, basado en el relato de Neil Gaiman del mismo nombre.
- Componentes del juego:
El arte del juego es sin duda uno de los mejores de las creaciones de Martin Wallace, . El cartón de las piezas es bastante robusto, el dibujo de las cartas es impecable y el tablero muy vistoso.
- Mecánicas:
Es un juego en el que hay dos bandos, en el que es importante cooperar pero solo gana un jugador. Es importante cooperar con tu bando porque el jugador con menos puntos al finalizar la partida elimina a todo su bando, es decir tienes que intentar ser el jugador con más puntos y que ninguno de tu bando quede último. Esto es muy interesante, ya que te obliga a estar atento toda la partida a las acciones del resto de los jugadores, para poder determinar si son aliados o enemigos,que cartas compran, o como las usan. Más de una partida se pierde por no identificar correctamente la identidad de los jugadores.
Al inicio de la partida se reparten las cartas de identidad secreta, que determinan a que bando pertenecerás. Cada bando puntúa de forma distinta, y tienen objetivos distintos, pero es importante no mostrar claramente a que bando perteneces demasiado pronto o se te pueden poner las cosas muy complicadas.
El motor del juego es el deackbuilding, a lo largo de la partida compraremos cartas, que iremos usando a lo largo del juego, observar que compra cada jugador es importante para determinar su bando pero no definitivo, ya que puedo reclamar una carta no demasiado útil para mi, si así no la coge un jugador del otro bando que en sus manos puede ser devastadora, y encima despisto un poco. Aún así optimizar tu mazo es fundamental para conseguir la victoria, tienes que hacerte un mazo que funcione con la estrategia que vayas a seguir.
Pero el corazón del juego es de mayorías, las cartas las reclama el jugador con más influencia, así reclamas también ciudades que es la forma más común de puntuar.
Hay distintas formas de terminar la partida, alcanzar un determinado nivel de puntos en el track de puntos, subir los niveles al máximo de guerra o revolución, matar al agente principal de un restauracionista, o consiguiendo que en el tablero convivan al menos 8 zombies. Nunca sabes a ciencia cierta cuando terminará la partida, y tienes que intentar darle final si crees que te convien, o ralentizarlo todo lo que puedas si otro que va ganando intenta ponerle fin.
- Puntos a favor:
- El juego es artisticamente una maravilla.
- Es un eurogame con tema.
- Rejugabilidad altisima.
- Escala muy bien de tres a cinco jugadores.
- Mucha interacción entre los jugadores.
- Puntos Negativos:
- Tanta interacción puede no ser del agrado de los jugadores que quieren ir a su bola.
- Que el último jugador elimine a todo su bando no va ha gustar a todo el mundo.
- El tema es muy importante para que te guste el juego, si no te llama quizás no sea tu juego.
- Conclusiones:
Estamos ante el mejor Wallace de los últimos años, a conseguido desarrollar un gran eurogame que exuda tema por todas partes. Sabiendo conjuntar mayorias, deckbuilding, roles ocultos, y juego asimétrico de forma genial. Uno de los juegos más divertidos que he jugado últimamente. Y junto al Russian Railroads el mejor de Essen 2013 que he probado.


